hasta que la vida valga la pena.

Que nuestras vidas, llenas de las más hermosas utopías, no dejen de alimentar el fuego de las calles. Nuestros inquietos puños en alto hemos dibujado, para terminar con la depresión de los colores sin encanto. Como gatos escabullidos en las sombras de cada farol apagado esperamos el momento de derribar murallas, de despertar al somnoliento, de volver trigales los desiertos ambulantes sedientos de libertad.
Estaremos aquí, justo aquí, hasta que la vida valga la pena.
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la chica más guapa e inteligente.
compartimos añoranzas, ya veremos cuando lleguen. Haremos fiesta
ai.